Un puente hacia una nueva mirada.


Ser parte del CCT, ha sido una experiencia muy gratificante, llena de autodescubrimiento y sobre todo de autovaloración.


Mediante las sesiones y las prácticas, he logrado desvelar elementos y partes de mi ser que estaban dormidas, permitiendo construir un puente hacia una nueva mirada, de las relaciones, pero en especial de una relación conmigo.


Es interesante, reconocer(se) en primer lugar como humana, como persona y en ello, poco a poco escarbar en el propio mundo emocional, reencontrando e incluso rescatando el centro, el origen, o como queramos llamarlo, pero que nos lleva a conectar con lo que sentimos y como nos sentimos, distanciándose, casi que por consecuencia, la desorientación.


Creo que existen miles de razones para que encendamos nuestros pilotos automáticos, y vivíamos la vida de una manera bastante rápida, quizá sin un sentido claro, o quizá en un solo sentido, como si estuviéramos en una vivencia del tiempo lineal, perdiéndonos de cosas interesantes que incluso pasan por nuestra vista, pero “no tenemos tiempo” para detenernos. Hasta que, en mi caso fue así, ocurre alguna situación dolorosa y por obligación nos debemos detener.


Es muy posible que, sin el dolor y el sufrimiento, hoy no estaría aquí sentada, intentando graficar mediante palabras el increíble mundo que he descubierto.




Este nuevo mundo, me ha permitido validar el dolor, de una manera amable, sin prejuicio y con bastante libertad. Con ello, he podido abrir mi corazón al sin fin de emociones que vivimos, permitiendo reconocer y reconocerme, agradeciendo que la vida me permita tener esta experiencia, provocado que me movilice y genere estrategias autocompasivas en la búsqueda del bienestar, intentando ser lo mas fiel posible a mis emociones, anhelos y acciones que me hacen sentido, y definitivamente de alguna u otra manera impactan e impactarán en la vida de otres.


Es bastante probable, que sin la vivencia del sufrimiento, no hubiese retomado la psicoterapia, lo que me llevo a ser parte del CCT, y mejor aún, invitar a otres a ser parte de esto también. Es increíble como las energías se movilizan, especialmente cuando es el amor lo que impulsa.


Hoy solo quiero agradecer a la vida, porque como dijo la Violeta, me ha dado tanto… y no puedo desconocer, que siempre existen en nosotres, en mí, elementos de incomodidad, de desagrado, pero mi lección, por ahora, es la relevancia de la gestión de lo que nos ocurre dentro, lograr parar para disfrutar de lo que incluso hemos olvidado que disfrutábamos, pero también para permitir vivir los dolores, el sufrimiento de la manera que nos haga más sentido, fluir de forma consciente, respetuosa y sin exigirnos estar bien, porque no siempre es posible.


Constanza S.



175 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Cuidar-me